¿Qué son y para qué sirven las adecuaciones?

Al hablar de una educación de vanguardia, un tema ineludible es el abordaje de las necesidades educativas especiales (NEE) en todo su amplio contexto, desde su detección y conocimiento, hasta la constante evaluación de resultados para determinar ajustes en el sistema de apoyo, o incluso, el retiro del mismo, conforme lo amerite la condición del estudiante. Un abordaje que, bien estructurado, deriva en una real inclusión e implica el uso de adecuaciones curriculares.

Llamamos adecuaciones curriculares a los ajustes o cambios que se hacen en el currículum educativo para que los objetivos y/o contenidos del mismo sean cónsonos con las capacidades del estudiante con NEE, garantizando así la posibilidad de aprendizaje y el aprovechamiento de las potencialidades del alumno. Son aplicables tanto a los objetivos y contenidos, como a la metodología de clases y formas de evaluación.

Las adecuaciones curriculares no son una herramienta para subir el promedio, un método terapéutico, ni una forma para eximir de responsabilidades en el cumplimiento de las asignaciones escolares; son una serie de acciones engranadas que estructuran cada actividad académica de forma tal que el estudiante con NEE pueda adquirir aprendizaje y/o aplicarlo conforme a sus posibilidades, tomando como base sus fortalezas y considerando sus limitaciones. Así dadas, le permiten al alumno la obtención de logros, lo que repercute directa y positivamente en su autoestima y motivación.

Cuando además, dichos ajustes le brindan igual oportunidad al estudiante de participar en todas las actividades escolares, interactuando con sus pares o trabajando en conjunto con ellos, de forma que haya un enriquecimiento mutuo, estamos frente a un verdadero proceso de inclusión.

El éxito de la aplicación de las adecuaciones curriculares radica en el cumplimiento de obligaciones por parte de los actores involucrados: la institución escolar, los padres de familia y el propio estudiante. La institución debe garantizar la correcta y positiva aplicación de las adecuaciones; los padres de familia deben llevar a cabo las acciones de apoyo que correspondan según el caso (terapias, desarrollo de hábitos de estudio en casa, medicación, etc.); y el estudiante debe mostrar responsabilidad frente a sus deberes escolares (realizar sus tareas, estudiar cuando le corresponda, entregar trabajos en las fechas acordadas, etc.); sólo el trabajo conjunto nos lleva al logro de nuestra meta común: el desarrollo integral de nuestros estudiantes.

Yadilka Moreno H.

Psicóloga de Secundaria

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