¿Bullying o acoso escolar?

Está descrito como una acción agresiva sin embargo, no toda agresión es acoso.

Para que sea considerado bullying o acoso, debe cumplir con cuatro criterios:

  1. se causa daño a una persona indefensa, o con diferencia de poder entre el agresor y la víctima.
  2. El daño puede ser de cualquier índole: verbal, físico, psicológico, sexual, intimidación y/o de aislamiento social.
  3. el daño es repetitivo en el tiempo, durante un largo periodo y de manera sistemática.
  4. El agresor, tiene la intención de dañar aunque suelen justificarlo como broma.

El manejo preventivo está orientado a desarrollar vínculos en el grupo de alumnos, facilitar a los estudiantes un entorno seguro para hablar o denunciar situaciones de agresión y establecer una norma clara de desaprobación a este tipo de conductas.

Las intervenciones frente a una situación de acoso, requieren de mayor energía, tiempo y organización. Una vez se ha detectado, denunciado o se sospecha de una situación de acoso, es necesario comunicarlo, ya sea a la maestra, coordinadora o psicóloga de la sección, para su abordaje. Este equipo se encargara de confirmar si se trata de una situación de bullying o acoso, determinar el tipo de daño, intensidad, detectar los involucrados y desde cuándo ocurren los incidentes.

Una vez identificados los involucrados, se requiere aplicar medidas contundentes de protección a la víctima, castigo o consecuencia al agresor, de reeducación a ambos y de intervención con los espectadores o testigos silenciosos de la situación de acoso.

La prioridad urgente es proteger a la víctima y vigilar, como acción de responsabilidad conjunta de alumnos y maestros, las áreas comunes de interacción para evitar represalias.

Comunicar a los padres de los involucrados, la situación detectada y brindarles la orientación necesaria así como las medidas implementadas en el colegio.

Finalmente se realiza una intervención, orientada a informar a los alumnos acerca de valores como la tolerancia, el respeto y las relaciones interpersonales.

Hacerle frente a este tipo de situaciones es un trabajo conjunto del colegio y el hogar, debemos animar y educar a los niños para reconocer cuando están siendo dañados y comunicar efectivamente lo que les ocurre. Seamos parte de la solución.

Lujza J. Mason B.

 

 

 

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