01/04/2016

El Método Singapur

Desde 1992, Singapur cambió la enseñanza de las matemáticas en las aulas, convencidos que era necesario que todos sus alumnos, independientemente de sus habilidades, aprendieran. Tres años después, los esfuerzos dieron asombrosos frutos: sus alumnos alcanzaron los primeros lugares en test internacionales, como el TIMSS, éxito que se ha mantenido sostenidamente por años.

El colegio Isaac Rabin ha adoptado esta metodología de enseñanza desde el año 2014 comenzando en Prekinder, Kinder, primero y segundo grado.  Actualmente estamos aplicando el método hasta cuarto grado.

La metodología de Singapur busca un desenvolvimiento más natural de los niños frente a problemas matemáticos, dando énfasis en lo visual, acorde a la característica del cerebro humano de ser extremadamente visual. Así, en clases, cualquier objeto concreto, como una pelota, hasta un diagrama sirve para iniciar la experiencia del aprendizaje.

Los fundamentos didácticos de este método son:

1) Enfoque CPA

Postula que los niños suelen comprender más naturalmente los conceptos por medio de objetos concretos, alude a la progresión desde lo concreto a lo pictórico (imágenes) para finalizar con lo abstracto (símbolos).

Esto llevado a una clase, significa que, “los niños primero usan materiales concretos, en los textos ven dibujos y diagramas y, finalmente, aprenderán los símbolos, porque el enfoque está en que aprendan el significado de lo que están haciendo y no en los cálculos”

2) Currículum espiral

Este concepto se basa en la idea de que deben existir varias oportunidades de aprender algo, pero sin repetición. Este enfoque busca el aprendizaje de conceptos gradualmente, y en el momento que él o la estudiante esté cognitivamente preparado. “Siempre debe haber algo nuevo, donde los contenidos se vayan retomando, pero cada vez con distintos grados de avance”,

3) Variación sistemática

Esto quiere decir, que los estudiantes debieran resolver un número de actividades de manera sistemática. Los ejemplos no deben ser excesivos, sino suficientes para cubrir las posibilidades y sus variantes.

“El método fomenta la capacidad de los niños de visualizar para ver un problema de matemáticas de forma fácil y por tanto, promueve la habilidad de generar estrategias mentales, lo que ayuda a los estudiantes a convertirse en pensadores flexibles, capaces de escoger la mejor estrategia aplicable a una situación de cálculo”